donde el mar se sienta a la mesa
Restaurante El Parador Playa fue fundado por el matrimonio Muñoz hace casi 50 años.
Disfruta de nuestra terraza a pie de playa y un salón interior acristalado, preparado para la celebración de todo tipo de eventos.
En su actual ubicación en Benalmádena Costa disfruta de un lugar privilegiado junto al Hotel Playa Bonita. Abierto de marzo a octubre.
Saborear sus deliciosos platos escuchando el arrullo de las olas del mar, es una experiencia inigualable.
Sin duda el buen hacer de padre e hijo con su trato amable y cercano, convierten este lugar un establecimiento único en la Costa del Sol.
producto fresco, cocina honesta
La propuesta gastronómica del Parador Playa de Benalmádena se basa en una cocina marinera de raíz tradicional, donde el producto fresco y de calidad es el verdadero protagonista. Una cocina honesta, sin artificios, que respeta el origen y deja que el sabor hable por sí mismo.
Cada elaboración se entiende desde la sencillez bien ejecutada y el respeto por la tradición mediterránea, apostando por recetas que evocan el mar y su esencia.
Una propuesta pensada para disfrutar sin prisa, donde la frescura, el producto y el carácter costero definen cada plato.
CERCANÍA
El Parador Playa de Benalmádena ofrece un ambiente cercano y acogedor, pensado para disfrutar en compañía de familia y amigos. Un espacio donde la gastronomía se vive de forma relajada, con un trato amable y una atmósfera que invita a quedarse, convirtiendo cada visita en un momento agradable junto al mar. Un lugar donde cada comida se transforma en un recuerdo para compartir.
el valor del producto
El restaurante basa su propuesta gastronómica en la calidad del producto, seleccionado cuidadosamente para garantizar frescura y sabor en cada elaboración. Una cocina que respeta el origen y trabaja desde la sencillez, dejando que la materia prima sea la verdadera protagonista y ofreciendo una experiencia honesta, directa y fiel a la esencia del Mediterráneo.
En este enfoque, el valor del producto de la Costa del Sol es fundamental: una despensa privilegiada que combina mar y tierra, donde el pescado y el marisco llegan con la frescura propia de la cercanía al litoral, y los ingredientes locales aportan carácter y autenticidad a cada plato. Esta riqueza natural permite construir una cocina que no necesita artificios, basada en el respeto por el producto, la temporalidad y el sabor real del entorno, transmitiendo en cada bocado la identidad gastronómica de la costa malagueña.